Estero Santa Rosa
Pública colindante y privada.
Ninguna.
Palustre emergente, Palustre boscoso, Ribereño
Clima templado lluvioso con leve sequedad estival e influencia costera. Se emplaza en la depresión intermedia, en la zona de llanos de sedimentación fluvial.
Incorporar el humedal en la agenda de trabajo del Comité Comunal de Humedales de Valdivia. Aplicabilidad de la figura de protección privada Área de Conservación de Múltiples Usos. Se puede declarar como Humedal Urbano.
En el Estero Santa Rosa, todos los parámetros físicos, químicos y biológicos de calidad de agua se encuentran dentro de rangos normales, con un estado trófico clasificado como mesotrófico, lo que indica una actividad biológica media. Durante el verano, la conductividad fue de 62,6 µS/cm, lo que refleja una baja mineralización del agua. El nitrógeno amoniacal se mantuvo por debajo de 0,05 mg NH₃/L en verano y alcanzó 0,05 mg NH₃/L en invierno, un ligero incremento que no supera niveles tóxicos. En cuanto al cobre, los niveles fueron indetectables en verano y alcanzaron 0,01 mg/L en invierno, dentro de límites normados.
La demanda bioquímica de oxígeno (DBO₅) se mantuvo baja en ambas estaciones, indicando la ausencia de carga orgánica significativa. El fósforo total disminuyó de menos de 0,39 mg P/L en verano a 0,056 mg P/L en invierno, reduciendo el riesgo de eutrofización. Sin embargo, el hierro aumentó de 0,93 mg Fe/L en verano a 1,42 mg Fe/L en invierno, superando el límite recomendado para consumo humano. El manganeso también mostró un ligero aumento de 0,09 mg Mn/L en verano a 0,12 mg Mn/L en invierno, aunque los niveles permanecen bajos.
El oxígeno disuelto fue adecuado, con 7,4 mg/L en verano y 7,6 mg/L en invierno. El nitrógeno total Kjeldhal aumentó ligeramente de 0,33 mg N/L en verano a 0,49 mg N/L en invierno. Los sólidos suspendidos totales aumentaron de 3,4 mg/L en verano a 5 mg/L en invierno, posiblemente por mayor escorrentía. El aluminio incrementó de niveles indetectables a 1,15 mg/L en invierno.
Los coliformes fecales aumentaron de 49 NMP/100 ml en verano a 140 NMP/100 ml en invierno, aunque aún están por debajo de niveles críticos. La relación TN/TP aumentó de 1,47 en verano a 9,64 en invierno, reflejando una menor disponibilidad de fósforo. En general, el estado trófico se mantuvo mesotrófico en ambas estaciones, indicando una productividad biológica moderada. No se identificaron condiciones preocupantes en relación con coliformes fecales, pH o conductividad eléctrica, pero los niveles de hierro superaron el límite recomendado para el consumo humano.
Humedal en buen estado de conservación con alto grado de amenazas. El humedal de Santa Rosa se encuentra en parte en el radio urbano de la ciudad de Valdivia, y es atravesado por diferentes caminos aumentan la presión de amenazas, principalmente basura, rellenos y contaminación. La posible expansión del límite urbano de Valdivia y las parcelaciones, tanto regulares como irregulares, son factores que podrían impactar negativamente el ecosistema del estero y su conservación a largo plazo. Además, el humedal se emplaza en cercanías del aeródromo, por lo que las actividades asociadas a éste pueden perturbar a la fauna local y sus dinámicas.
Por otra parte, en instancias de talleres colaborativos, se ha planteado la proliferación de rellenos de terreno en distintos puntos del estero, los que se ubican al interior del mismo y no son visibles desde los caminos cercanos, por lo que solo han sido identificados por vecinos cercanos y por practicantes de deportes náuticos como el kayak.
También se ha considerado como una amenaza de consideración, el terraplén en el sector de entrada a la localidad de Cabo Blanco, en la que la modificación en el nivel del suelo derivada del terraplén, ha producido la concentración de agua en un sector del estero, impidiendo la circulación normal de las aguas, generando malos olores y posible contaminación, que afectaría a las especies del sector.
Con respecto a flora, en las prospecciones de terreno se identificaron 94 especies, de las cuales un 65% son especies autóctonas, distribuidas en los humedales de tipo palustre boscoso (hualve), palustre emergente y ribereño. La familia más representada es Fabaceae, con ocho (8) especies, seguida de Myrtaceae, con siete (7) especies, y Cyperaceae con seis (6) especies. Las hierbas perennes son la forma de vida mayormente representada, de las cuales aproximadamente la mitad son introducidas. Le siguen los árboles y arbustos, dominando las especies nativas.
En el humedal palustre emergente domina Myrceugenia exsucca (pitra), Cyperus eragrostis (cortadera) y Juncus effusus (junquillo), acompañadas de Acacia dealbata (aromo de castilla), Salix caprea (sauce gatito) y Parablechnum chilense (costilla de vaca). En el humedal tipo bosque pantanoso destaca Myrceugenia exsucca (pitra) por su mayor abundancia, seguida de Temu cruckshanksii (temu). En el humedal ribereño (estero) domina Acacia melanoxylon (aromo australiano), Myrceugenia exsucca (pitra), Temu cruckshanksii (temu) y Drimys winteri (canelo), acompañadas de Aristotelia chilensis (maqui), Acer pseudoplatanus (arce blanco), Chusquea quila (quila) y Salix caprea (sauce gatito). En cuanto a especies en categoría de conservación, hay siete especies en categoría Preocupación Menor.
Con relación a la fauna, en las prospecciones en terreno se registró un total de 26 especies compuestas por 24 aves y dos (2) anfibios. Las familias de aves más representadas fueron Tyrannidae y Furnariidae con tres especies cada una. Respecto a la herpetofauna, los anfibios son representados por la familia Ceratophryidae.
Algunas especies de fauna presentes en el humedal son: los anfibios Batrachyla leptopus (rana moteada) en categoría Preocupación Menor y Batrachyla taeniata (rana de antifaz) en categoría Casi amenazada; y las aves Scytalopus magellanicus (churrín del sur), Tachycineta leucopyga (golondrina), Patagioenas araucana (torcaza), Falco sparverius (cernícalo) y Elaenia albiceps (fio-fio). Según la plataforma iNaturalist, hay presencia de las especies amenazadas Eupshophus vertebralis (sapo terrestre de Valdivia), Eupshophus altor (rana de hojarasca de Oncol) y Calyptocephalella gayi (rana chilena) en el humedal y/o su área de influencia.
Rana de hojarasca de Oncol
Eupsophus altor
Sapo terrestre de Valdivia
Eupsophus vertebralis
No hay registro de sitios patrimoniales en el sector
El Estero Santa Rosa forma parte de un entorno principalmente urbano, aunque con resquicios de ruralidad que persisten en su cercanía. Enmarca una comunidad adyacente y goza de una notable presencia en la vida cotidiana de sus habitantes, aportando beneficios sociales en su rutina. Entre estos, sobresale su función como espacio de esparcimiento y recreación, ofreciendo contribuciones intangibles a los habitantes locales.
Existen actividades asociadas al rubro agrícola y a la extracción de áridos. Además, se ha identificado un alto potencial para la recreación y ecoturismo en el humedal, debido a su valiosa fauna y atributos recreativos, incluyendo accesibilidad y capacidad de atracción turística.
Entre los elementos patrimoniales materiales, destacan sitios arqueológicos como Clasing-Schelle-1, Rebellín-1 y Cabo Blanco-1 en el área de influencia del humedal.
Galería
- Torcazas
- Quintral de temu
- Senecio aquaticus
- Myrceugenia parvifolia
- Isolepis nigricans
- Asplenium dareoides
- Quintral
- Junquillo
- Cortadera (Cyperus eragrostis)